23 de marzo de 2012

Testimonio



La Sanación con Rosas es lo más maravilloso que me ha sucedido, es una experiencia donde el espíritu se calma y encuentra paz y tranquilidad; en unos segundos disfruto del bienestar y me siento feliz, pues con la sanación de rosas mi salud ha mejorado y me permite ayudar a mis semejantes.

Una de las experiencias que he vivido, es cuando uno de mis sobrinos políticos sufrió un accidente junto con su familia al otro lado de la frontera, donde fueron arrollados por un tráiler él, su esposa y su bebé. Fue tan impactante el suceso que a ellos los daban por muertos.

Recuerdo la desesperación de mi familia política, en esos momentos yo pensé en Dios y les dije "unamos nuestras manos y pidámosle a la Virgen de Guadalupe y a Dios por sus almas", yo quería rosas a las 11:00 p.m. y me dijeron que era imposible.

Salí a comprar leche y pan y en la puerta de la tiendita del pueblo encontré a una señorita vestida humildemente, parada con una cubeta repleta de rosas blancas, rosas, amarillas y anaranjadas y le compré dos ramitos, al regresar a casa me vieron con las rosas y se extrañaron pues a esa hora y en el pueblo nadie vende rosas.

Para mi fue la manifestación de la presencia de Dios y de la Virgen, y lo mejor de todo, es que los tres viven y se encuentran bien.



Patricia.


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