18 de mayo de 2012

Mi experiencia en la sanación con rosas

MI EXPERIENCIA EN LA SANACIÓN CON ROSAS



Por: Ernesto Guijosa Martínez.





Saludo cordialmente a todos y cada uno de los sanadores que dedican tiempo qué podría ser de descanso o de convivencia con sus seres queridos, a proporcionar alivio a las personas que en cada maratón acuden en busca de ayuda para sanar sus enfermedades o malestares y lograr asi una mayor calidad de vida a la que todos tenemos derecho.





Durante nuestro camino nos olvidamos que tarde o temprano nuestras vivencias nos pasan la factura por los excesos que cometemos y pocas veces reconocemos nuestra responsabilidad, culpamos a otros y no nos damos oportunidad de analizar nuestro comportamiento con nuestros semejantes y, principalmente, con nuestra familia.





En agunos casos, la sanación con rosas es una invitación a dejar de evadirnos y a reconocer que es principalmente con la familia con la que desahogamos las emociones de la cotidianeidad, lo que a la larga deja en nosotros un sentimiento de culpa muy grande y doloroso, que al unirse al que con nuestro ego o vanidad, nos Impide encontrarnos con la humildad necesaria para ofrecer disculpas por nuestras palabras o acciones.





Lo anterior genera un desequilibrio emocional, mental y espiritual que se refleja en nuestro cuerpo físico.



La sanación con rosas nos permite un encuentro con nuestro yo interno y con nuestro Ser Superior para tener una visión clara de nuestro actuar en la vida sin la necesidad de adivinar ni juzgar, pues los sanadores nunca tratan de adivinar la vida de uno ni juzgar los comportamientos de las personas, la valoración de lo bueno o lo malo es algo que solo de nosotros nos pertenece.





Por medio de la relajación que proporcionan las rosas se entra en un estado de paz mental y espiritual vía el reconocimiento de nuestras acciones sin cuestionamientos ni culpas, al mismo tiempo que se disfruta un encuentro con la paz y la tranquilidad.





Esto es posible gracias a Los hombres y las mujeres que comparten su tiempo con nosotros, a esos seres que nos ayudan en nuestros desequilibrios y malestares ligeros, molestos o dolorosos, y que incluso a veces, nos quitan las ganas de seguir viviendo.



Gracias, muchas y sinceras Gracias.






La gartitud es fuente de abundancia y paz interna" LFM






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